La actividad petrolera en Costa Rica: impopular e inviable

(FECON, 19/04/2020.) Desde el año pasado, un grupo de interesados en el negocio del petróleo impulsó una iniciativa de referéndum para abrir la exploración y explotación petrolera en Costa Rica. La iniciativa ha sido liderada públicamente por el consultor de energías Carlos Roldán, quien ha expuesto sus estimaciones técnicas y económicas para tratar de “vender” la propuesta al país.

Sin embargo, ya ha declarado públicamente su fracaso en conseguir el apoyo necesario del pueblo costarricense. Para convocar un referéndum se requería recolectar 170 000 firmas (un 5% del padrón electoral). Los números del fracaso petrolero fueron publicados el 15 de marzo, cuando se reconoció que no se había llegado ni al 10% de las firmas requeridas faltando tan solo un mes para el cierre del plazo de recolección.

Se demuestra así su impopularidad absoluta en el pueblo costarricense, que ante el engaño petrolero no se anda con cálculos ni sumisiones y es firme en rechazarlo. Un proceso electoral del calibre de un referendum, implica un costo altísimo para el Estado. Ni el referéndum ni la explotación petrolera son rentables para el país.

La inviabilidad petrolera. La clave es la diversidad productiva

A pesar del fracaso, “milagrosamente” los impulsores del referéndum han jugado con un as que al parecer tenían bajo la manga. Un supuesto error en la publicación de la iniciativa en La Gaceta pretende abrirles de nuevo el camino a la recolección de firmas después de que pase la emergencia.

Ante este panorama el movimiento ecologista hace un llamado a seguir demostrando el rechazo a la insistencia petrolera en Costa Rica. Es una actividad inviable en nuestros ambientes tropicales, cuyas verdaderas e invaluables riquezas son el agua y la biodiversidad para beneficio de los pueblos.

El país requiere dar pasos hacia el frente en la superación de la dependencia petrolera. Tenemos muchas alternativas que construir, comenzando por las medidas de eficiencia energética que erradiquen las prácticas de consumo irracional e insostenible en nuestra región.

El modelo de desarrollo industrial que pretenden copiar los buscadores de petróleo no es ninguna solución económica. La diversificación productiva basada en prácticas ecológicas es la alternativa económica para generar resiliencia ante crisis como la que vive la humanidad actualmente. Además, es la única vía para confrontar la crisis climática que amenaza el bienestar de los pueblos.